«¿De qué tamaño necesito la pantalla?» es, con diferencia, la pregunta que más nos hacen cuando alguien organiza un concierto, un festival o una feria. Y es lógico: una pantalla LED gigante es la pieza más visible del montaje, la que hace que el público de la última fila viva el evento igual que el de la primera. La mala noticia es que no hay una respuesta única; la buena, que se calcula con tres datos muy concretos: la distancia del espectador más lejano, la luz del recinto y el contenido que vas a mostrar. En Zenor Audiovisual instalamos pantallas LED modulares en conciertos y ferias por toda España desde nuestra base en Albacete, y en esta guía te contamos cómo dimensionamos cada montaje para que no pagues ni un panel de más ni uno de menos.
Qué significa el pixel pitch y por qué manda la distancia
El pixel pitch es la distancia en milímetros entre los ledes de la pantalla: una P2.9 tiene los píxeles a 2,9 mm, una P4.8 a 4,8 mm. Cuanto menor es el pitch, más resolución tiene cada metro cuadrado y mejor se ve de cerca; cuanto mayor, más económica resulta la superficie, pero necesita distancia para que el ojo funda los puntos en una imagen continua. La regla rápida que usamos los técnicos: la distancia mínima de visión en metros equivale aproximadamente al pitch en milímetros. Una P3.9 se ve perfecta a partir de 4 metros; para un stand de feria donde el visitante pasa a un metro, hace falta un pitch fino. Si quieres profundizar en cómo funciona esta tecnología, la pantalla de ledes tiene una explicación técnica completa en Wikipedia.
Qué tamaño de pantalla necesitas: la regla de la última fila
El tamaño no se decide por estética sino por legibilidad. La referencia que aplicamos es sencilla: la altura de la pantalla debe rondar una sexta o una octava parte de la distancia hasta el espectador más lejano. Si en un concierto la última persona está a 60 metros del escenario, una pantalla de 7 u 8 metros de alto garantiza que vea los primeros planos del artista con nitidez. En una feria el cálculo cambia: la pantalla compite con decenas de estímulos, así que importa más la posición elevada y el contraste que los metros cuadrados brutos.
- Stand de feria (público a 1-5 m): pitch fino, superficies de 2 a 6 m², contenido con mucho detalle.
- Presentación o escenario de carpa (público a 5-25 m): P2.9-P3.9, pantallas de 4 a 15 m².
- Concierto mediano o plaza (público a 25-60 m): P3.9-P4.8, pantalla principal de 15 a 40 m² y posibles laterales.
- Festival o gran recinto ferial (más de 60 m): pantallas laterales IMAG de gran formato para acercar el escenario a todo el aforo.
Brillo y protección: la diferencia entre interior y exterior
Un concierto de tarde en verano o una feria al aire libre exigen paneles de exterior con brillo alto —del orden de 5.000 nits o más— para que la imagen no se lave con el sol directo. Además, los módulos de exterior llevan protección contra agua y polvo certificada según el grado de protección IP, normalmente IP65 frontal, lo que permite seguir emitiendo aunque caiga un chaparrón. Montar paneles de interior en la calle «porque son más baratos» es una de las averías más caras que existen: lo hemos visto y nunca acaba bien.
Estructura, corriente y seguridad: lo que no se ve pero sostiene todo
Una pantalla gigante pesa cientos de kilos y en exterior actúa como una vela frente al viento. Por eso el montaje serio incluye cálculo de cargas, torres o truss dimensionados, lastres y un plan ante rachas de viento. También hay que prever la acometida eléctrica: pantalla, procesador de vídeo y equipo de sonido deben repartirse en líneas independientes para evitar caídas en plena actuación. Si estás cerrando el resto de la parte técnica, te interesa nuestra guía sobre cuántos vatios de sonido necesita tu evento y el servicio de sonido para eventos, porque imagen y audio se dimensionan juntos.
“La pantalla perfecta no es la más grande, es la que el último espectador lee sin esfuerzo y el promotor paga sin sustos.”
Contenidos que se ven de lejos: menos es más
De nada sirve una pantalla enorme si el contenido no está pensado para ella. Para conciertos, la realización en directo con primeros planos del escenario es lo que más agradece el público; para ferias, funcionan los mensajes cortos, tipografías grandes y bucles de vídeo de alto contraste. Evita textos largos, fondos blancos puros que deslumbran de noche y logotipos diminutos. Si tu evento es un congreso o una convención en sala, el enfoque cambia por completo: te lo contamos en nuestra guía de videowall para congresos. Y si quieres ver montajes reales de gran formato, echa un vistazo a nuestros proyectos.
