Una fiesta de la espuma se decide con dos datos: cuánta gente y cuánto rato. Con eso dimensionamos el caudal del cañón y la cantidad de producto. Lo demás lo ponemos nosotros.
Qué pack necesitas según el aforo
El caudal se ajusta al público. A un grupo de críos de cinco años no se le echa la misma espuma que a una verbena de trescientas personas: les llega al pecho y se asustan.
- Hasta 100 personas, cumpleaños y fin de curso: un cañón con el caudal bajado para público infantil. Dos horas, desde 350 €.
- De 100 a 300, verbenas y fiestas de pueblo: un cañón de gran caudal y las dos horas ampliables. Desde 550 €.
- Más de 300, festivales y ferias: varios cañones y duración a medida. El precio depende del recinto, así que se calcula caso por caso.
Lo que preguntamos antes de dar fecha
Tres cosas, y ninguna es el presupuesto:
- Dónde se puede colocar el cañón y a qué distancia queda del público.
- Qué superficie hay debajo. La espuma resbala, y no es lo mismo la tierra de una plaza que el pavimento pulido de un pabellón.
- Por dónde se va el agua cuando termina la sesión.
Si la fiesta es en la vía pública, el ayuntamiento os va a pedir el seguro de responsabilidad civil y, según el municipio, permiso de ocupación. Lo tenemos explicado en la guía de seguros y permisos para eventos municipales. Trabajamos así con ayuntamientos durante toda la temporada de fiestas.

Espuma y supervisión
La espuma es biodegradable y no tóxica. Durante la sesión el técnico no se separa del cañón: controla cuánta sale y hacia dónde apunta, que es lo que marca la diferencia entre una pista divertida y una pista donde nadie ve el suelo.
Si buscáis más ideas para una fiesta de fin de curso o un campamento, están reunidas en el artículo de fiestas temáticas. Y si queréis alargar la noche, la espuma se combina con la fiesta neón o con la discomóvil.
