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Alquiler de equipos para videollamadas y reuniones híbridas

Hay una escena que se repite en cualquier empresa: doce personas en una sala, un portátil en medio de la mesa y cuatro compañeros conectados que no se enteran de nada. No es un problema de la plataforma de videollamada, es un problema de sala. El portátil tiene un micrófono pensado para una persona a cuarenta centímetros y una cámara que enfoca a quien lo ha abierto. Para una reunión híbrida de verdad hace falta otro equipo, y no siempre compensa comprarlo.

Por qué falla siempre el audio antes que la imagen

Quien está en remoto perdona una imagen mediocre, pero se desconecta mentalmente en cuanto deja de entender lo que se dice. En una sala con varias personas, el micrófono del portátil recoge al que está cerca, el eco de la sala y el aire acondicionado. La solución no es subir el volumen: son micrófonos de mesa o de techo que cubren a todos los asistentes, con cancelación de eco. Es lo mismo que hacemos en un evento con sonido para conferencias, a otra escala.

La cámara: que se vea quién habla

Una cámara fija en un extremo de la mesa convierte a la mitad de los asistentes en nucas. Para una sala de reuniones lo que funciona es una cámara gran angular colocada a la altura de los ojos, y en salas grandes una que siga a quien habla. No hace falta un equipo de televisión: hace falta que quien está en remoto pueda ver la cara de quien está hablando, que es lo que permite interrumpir, asentir y participar en lugar de limitarse a escuchar.

La pantalla, y por qué conviene que sean dos

Con una sola pantalla hay que elegir entre ver a los conectados o ver la presentación, y casi siempre gana la presentación: los remotos desaparecen de la sala y dejan de existir para los presentes. Con dos pantallas, o con una dividida, los que están fuera siguen presentes en el campo de visión. Es un detalle pequeño que cambia por completo la dinámica de la reunión.

  • Micrófonos de mesa o techo que cubran a todos los asistentes, con cancelación de eco
  • Cámara gran angular a la altura de los ojos, o con seguimiento del que habla en salas grandes
  • Pantalla para los participantes remotos, además de la de la presentación
  • Altavoces repartidos, no el del portátil
  • Conexión de red por cable siempre que sea posible
  • Alguien que lo deje probado antes de que entre la gente

Alquilar o comprar

Si la empresa hace reuniones híbridas todos los días, lo lógico es equipar la sala de forma permanente. El alquiler tiene sentido en otros casos: un consejo de administración trimestral, una junta de accionistas, una formación de tres días, una presentación a un cliente importante o una sala que hay que montar en un hotel porque el evento no es en la oficina. También cuando hace falta más de lo habitual: una reunión de cuarenta personas no se resuelve con el equipo de la sala de siempre.

Cuándo esto deja de ser una videollamada y pasa a ser un evento

Hay una frontera bastante clara. Mientras todos los participantes pueden hablar y la conversación es a dos bandas, es una reunión y se resuelve con equipo de sala. Cuando hay un público que solo escucha, ponentes que se turnan y contenido que hay que grabar o emitir, ya es un evento híbrido y necesita realización, mezcla de audio y streaming profesional. Confundir las dos cosas es lo que hace que una junta importante se retransmita con un portátil.

Si los que están en remoto dejan de interrumpir, no es que estén de acuerdo: es que ya no se enteran.
Equipo técnico de Zenor

Qué necesitamos saber para presupuestarlo

No damos tarifas cerradas: el precio depende del tamaño de la sala, del número de asistentes presenciales, de los días y del desplazamiento. Con la fecha, la población, cuánta gente estará en la sala y cuánta en remoto, y si hace falta grabación, preparamos una propuesta con el material concreto y el técnico. La revisa una persona del equipo antes de enviarla.

Cuéntanos cómo es la sala y la reunión y te preparamos una propuesta.Pedir presupuesto

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