Blog

Rider técnico: qué es, qué pedir al artista y qué dar

Cuaderno con un esquema de montaje junto a una mesa de mezclas y auriculares

El rider técnico es el documento en el que un artista o un grupo cuenta lo que necesita para actuar: canales de sonido, micrófonos, monitores, luz, escenario, corriente y horarios. Si contratas la actuación, pídelo antes de firmar y revísalo con la empresa técnica, porque lo que pide el rider es lo que vas a tener que poner tú.

La otra mitad es tuya: el artista no sabe cómo es tu plaza, tu pabellón o tu finca. Tienes que contarle qué hay en el sitio, a qué hora se puede montar y quién pone cada cosa. Si las dos mitades no casan antes del día, el problema aparece en la prueba de sonido, y lo paga quien pone el sonido del evento.

Qué es un rider técnico y qué no es

El rider técnico habla solo de técnica: lo que tiene que sonar, verse y estar conectado para que la actuación funcione. No es lo mismo que el rider de hospitalidad, que recoge el camerino, la bebida, la comida o el alojamiento. Muchos artistas los mandan juntos en un único documento, pero conviene leerlos por separado, porque el técnico lo resuelve la empresa de sonido y luz, y el de hospitalidad lo resuelve la organización.

Si te llega la palabra en un presupuesto y quieres repasar el resto de términos (line array, DMX, backline…), los tienes explicados en el glosario audiovisual para eventos.

Qué suele traer un rider técnico

No hay un formato único, pero un rider completo suele tener estas partes:

  • Contacto técnico. El nombre y el teléfono de la persona que decide sobre la técnica del artista, que a menudo no es el mánager ni quien te vende la actuación.
  • Lista de canales (input list). Qué entra en la mesa de mezclas: cada voz, cada instrumento y cada aparato, con su número de canal y el micrófono o la conexión que pide.
  • Plano de escenario (stage plot). Un dibujo visto desde arriba con dónde va cada músico, cada instrumento, cada monitor y cada enchufe.
  • Monitores. Lo que cada músico necesita oír en el escenario: altavoces en el suelo (cuñas) o auriculares (in-ear), y cuántas mezclas distintas.
  • Sistema de sonido para el público (PA). Qué espera que suene hacia la gente. A veces pide marcas concretas; lo normal es que acepte equivalentes si se pregunta antes.
  • Iluminación. Desde unos mínimos para que se vea el escenario hasta un diseño de luces con su propio técnico.
  • Backline. Los instrumentos y amplificadores: cuáles trae el artista y cuáles pide a la organización.
  • Corriente. Qué tomas necesita en el escenario y si pide una línea separada para el sonido.
  • Escenario. Medidas, altura, si tiene que estar cubierto y por dónde se sube el material.
  • Horarios. Llegada, carga, montaje, prueba de sonido, actuación y desmontaje.

Lo que más pesa para presupuestar es la lista de canales y el plano de escenario. Sin ellos, la empresa técnica tiene que suponer, y lo que se supone se paga dos veces o falta el día del concierto.

Qué revisar del rider antes de firmar la actuación

Esta es la lista que conviene repasar antes de firmar con el artista:

  • ¿Es el rider de esta gira y de esta formación? Mira la fecha y cuenta los músicos. Si contratas un formato reducido y el rider es el del grupo completo, pide el que toca.
  • ¿Trae lista de canales y plano de escenario? Si falta alguno, pídelo ya. Es lo primero que va a pedir la empresa técnica.
  • ¿Está claro qué trae el artista y qué tienes que poner tú? Instrumentos, amplificadores, micrófonos propios, técnico propio. Si el rider dice «a cargo de la organización», eso va a tu presupuesto.
  • ¿Viene con técnico de sonido o de luces propio? Si viene, mezcla él y la empresa técnica le da el equipo montado y le atiende. Si no, el técnico lo pone quien lleve el sonido.
  • ¿Pide marcas o modelos concretos? Pregunta al contacto técnico si acepta equivalentes y que te lo diga por escrito antes de firmar, no el día del bolo.
  • ¿Cabe en tu espacio? Compara las medidas de escenario que pide con las de tu plaza, tu pabellón o tu salón, y mira por dónde entra el material.
  • ¿Tienes la corriente que pide en el sitio? Si no sabes qué hay, pregúntalo antes: en una plaza puede hacer falta un generador o una acometida provisional, y eso puede tener su propio trámite y coste.
  • ¿Cuadran los horarios con el resto del día? Si el mismo escenario tiene otro acto por la tarde, la prueba de sonido del artista tiene que caber antes o pactarse de otra forma.
  • ¿Hay más artistas en el mismo escenario? Junta todos los riders y que la empresa técnica prepare un montaje que sirva para todos y los cambios entre actuaciones.
  • ¿Qué pasa si algo no se puede cumplir? Que el contrato diga quién aprueba los cambios del rider y que se aprueben por escrito.
  • ¿Es al aire libre? Mira si el rider exige escenario cubierto y qué se hace si llueve.

Si alguna casilla queda en blanco, no es motivo para no contratar al artista: es lo que hay que aclarar antes de firmar, cuando todavía se puede negociar.

Qué tiene que dar el organizador al artista y a la empresa técnica

Al rider del artista se le contesta con la información del sitio. En el sector se llama a veces contra-rider; da igual el nombre, lo importante es que llegue a todos. Incluye:

  • Dirección y acceso para la carga. Por dónde entra la furgoneta o el camión, a qué hora se puede cortar la calle y dónde se aparca durante el evento.
  • El espacio. Medidas, fotos y, si lo tienes, un plano. Si es en la calle, qué hay alrededor: fachadas, árboles, farolas, desniveles.
  • La corriente. Dónde está el punto de enganche, qué hay disponible y quién lo gestiona.
  • Horarios. Desde qué hora se puede montar, a qué hora empieza y acaba la actuación y hasta cuándo hay para desmontar.
  • Límites del permiso. Hora de fin, volumen o lo que te haya marcado el ayuntamiento o el recinto. Si eres tú quien tramita, revisa el seguro y los permisos de un evento municipal.
  • Público previsto. Cuánta gente esperas y dónde se va a colocar. Con eso se decide cuánto sonido hace falta y si hay que reforzar el fondo de la plaza.
  • Una persona de contacto para el día, con teléfono, que pueda decidir.
  • El camerino y lo de hospitalidad, si el rider lo pide.

Sobre la visita al sitio: en Zenor no hacemos visita técnica previa por defecto. Si la necesitas, la pides y se presupuesta aparte. Lo habitual es trabajar con las fotos, las medidas y el plano que nos mandas, y con eso preparamos el montaje.

Quién pone qué: artista, organizador y empresa técnica

Es el reparto más habitual. Lo que manda es lo que firméis en cada contrato, así que úsala para comprobar que nada se queda sin dueño.

  • Rider técnico y de hospitalidad. Artista: lo redacta y lo mantiene al día. Organizador: lo pide antes de firmar y lo reenvía. Empresa técnica: lo lee y dice qué se puede cumplir y qué no.
  • Instrumentos propios y micrófonos especiales. Artista: los trae. Empresa técnica: los conecta.
  • Backline que el rider pide a la organización. Artista: lo especifica. Organizador: lo contrata. Empresa técnica: lo pone si lo incluye su presupuesto (pregúntalo).
  • Sonido para el público (PA) y monitores. Artista: indica lo que necesita. Organizador: lo contrata. Empresa técnica: lo pone, lo monta y lo ajusta.
  • Mesa de mezclas y técnico de sonido. Artista: puede traer su técnico. Organizador: contrata el técnico si el artista no lo trae. Empresa técnica: pone el técnico o atiende al del artista.
  • Iluminación. Artista: indica mínimos o su diseño. Organizador: la contrata. Empresa técnica: la pone, la monta y la maneja si no hay técnico del artista.
  • Escenario o tarima. Artista: indica medidas y si va cubierto. Organizador: lo contrata o lo aporta (en fiestas, a veces es municipal). Empresa técnica: pregunta a tu proveedor si lo incluye.
  • Corriente en el punto del escenario. Artista: indica lo que necesita. Organizador: asegura el punto de enganche o el generador. Empresa técnica: distribuye la corriente a su equipo desde ese punto; si no hay acometida, pregunta si puede aportar el generador.
  • Permisos, seguro del evento, vallas y seguridad. Organizador: los tramita y contrata. Empresa técnica: pídele por escrito la documentación de su montaje que te exija el ayuntamiento o el recinto.
  • Camerino y catering. Artista: los pide. Organizador: los pone.
  • Horarios del día. Artista: propone los suyos. Organizador: decide y los comunica a todos. Empresa técnica: ajusta montaje y prueba de sonido.

¿Quién contrata el sonido: el artista o el organizador?

Depende de cómo se cierre la actuación. A veces el organizador contrata al artista y aparte contrata el sonido y la luz, y entonces el rider pasa por sus manos. Otras veces el artista o su agencia viene con la técnica resuelta, y el organizador solo pone el espacio, la corriente y los horarios.

Las dos fórmulas funcionan si está escrito quién paga y quién responde de cada cosa. Lo que falla es el término medio: que cada parte crea que lo pone la otra.

Un ejemplo de técnica contratada por la parte del artista: en el directo de Califa Jerezano en una boda en la finca Los Aljibes (Chinchilla de Montearagón, Albacete), el sonido lo contrató la agencia del grupo, Enjoy Music Spain. Lo contamos con fotos en sonido de boda en Los Aljibes con Califa Jerezano.

Rider técnico en las fiestas de un ayuntamiento o una comisión

En unas fiestas, el ayuntamiento o la comisión suele contratar varias actuaciones y un mismo escenario para todas. Ahí el rider es todavía más importante, porque hay que juntar varios en un solo montaje:

  • Reúne los riders de todas las actuaciones antes de contratar el sonido, la luz y el escenario, y pásalos juntos a la empresa técnica.
  • Si la parte técnica se contrata por un pliego o un procedimiento municipal, adjunta los riders o resume lo que piden, para que quien presente oferta presupueste lo mismo que luego se va a exigir. Cómo se incorpora al pliego lo decide el propio ayuntamiento: consúltalo con contratación o secretaría.
  • Ordena el día: qué actuación monta primero, cuándo hace cada una su prueba de sonido y cuánto tiempo hay entre una y otra.

Para el sonido de la plaza en sí (potencia, refuerzos para el fondo y cobertura), tienes el detalle en cómo sonorizar una plaza para conciertos. Lo que montamos para ayuntamientos está reunido en ayuntamientos.

Qué hacer si el rider pide algo que no tienes

Un rider se puede negociar. Cuando algo no encaja:

  • Pasa el rider a la empresa técnica y pide que te diga qué se cumple, qué se cumple con un equivalente y qué no se puede.
  • Con esa respuesta, habla con el contacto técnico del artista, no con quien te vendió la actuación.
  • Deja por escrito los cambios aceptados y reenvíalos a todos.

Lo que no conviene es firmar el rider tal cual sabiendo que una parte no se va a cumplir: el día del concierto no hay margen para negociar.

Qué necesitamos para presupuestar a partir de un rider

Ponemos el sonido y la luz con sonido para eventos e iluminación, con equipo técnico propio, sin subcontratar. Para presupuestar, mándanos:

  • El rider técnico de cada actuación (lista de canales y plano de escenario incluidos).
  • El lugar, si es dentro o fuera, y fotos y medidas del espacio.
  • Cuánto público esperas.
  • El horario de montaje, de actuación y de desmontaje.
  • Qué pone ya la organización: escenario, corriente, generador, carpas.
  • Si el artista trae técnico propio.

Con eso te decimos qué se cumple del rider, qué proponemos como equivalente y qué hay que aclarar con el artista.

Mándanos el rider de cada actuación y el sitio, y te decimos qué se cumple, qué proponemos como equivalente y qué hay que aclarar.Pedir presupuesto con el rider del artista
Comparte este artículo

Más artículos